La verdolaga y sus poderes medicinales

noviembre 30, 2010

Por Dr. Abraham Krivoy (*)

Las verdolagas (Portulaca oleracea L.) han sido consumidas sobre todo en fresco  desde  épocas muy remotas. No debe extrañar que muchas de estas plantas comestibles tuvieron su origen en la búsqueda  de  plantas medicinales. La palabra farmacia o farmacéutico proviene del vocablo griego farmakon, que significaba en su origen «hierba de curar y hechizar ».

En la antigua Grecia, las plantas medicinales, al igual que la medicina, eran patrimonio de los sacerdotes y su conocimiento venía desde miles de años antes. La biblioteca del rey asirio Arsubanipal contenía varios miles de tablillas acuñadas escritas hace más de tres mil años, en las que se describen centenares de plantas, de forma individual o formando medicamentos compuestos. En el templo de Tutmes II en Luxor (1450 antes de nuestra era) se puede ver el más viejo herbario grabado en un bajorrelieve de granito el cual tiene esculpidas 275 plantas medicinales

Cayo Plinio Cecilio Segundo, conocido como Plinio el Viejo, fue un escritor latino, científico, naturalista y militar romano, proponía como planta amuleto para expeler todo diablo (Naturalis Historia . En la medicina popular griega, la verdolaga se usa como un remedio para el estreñimiento y la inflamación del sistema urinario

Más recientemente, en Inglaterra, en el siglo XVII, los cocineros de Carlos II añadían sus hojas a todas las ensaladas, tal vez en función de las apetencias reales o bien por sus propiedades digestivas. En esta receta se mezclaban las hojas tiernas picadas con el doble de hojas de lechuga, perifollo, flores de borraja y pétalos de caléndula, sirviéndose aderezada la mezcla con aceite y zumo de limón. La receta se parece a la que Tirso de Molina menciona: «Mandaré echar en ellas, culantro verde, mastuerzo, verdolagas o buglosa, borrajas e hierbabuena.»

Entre otros nombres se  le conoce también  como borzolaga, engañagochos, lengua de gato, loraca, malmuere, nuncamuere, portulaca, verdalaga, verderaja,

El estudio, realizado por el Grupo de Recursos Fitoquímicos y Ecología Agroforestal de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos de Valencia, demuestra que aproximadamente el 60% de las especies arvenses, las que conocemos popularmente como malas hierbas, son aprovechables, principalmente para la alimentación.

Dentro de sus características destaca por ser una planta anual de porte rastrero, que raramente supera los 15 o 20 cm de altura y los 30 o 40 de diámetro; posee tallos y hojas carnosas. A largo de los tallos se disponen las hojas, pequeñas y de aspecto espatulado, densamente imbricadas, produce abundantes flores amarillentas. El fruto, pequeño y con forma de cápsula, contiene numerosas semillas negras, fáciles de dispersar.

Entre las preparaciones comestibles la famosa ensalada fatuch, variedad libanesa, recomienda esta planta dentro de sus ingredientes, que efectivamente le da un  toque gustativo peculiar  que invita a su repetición.

Curiosamente en Venezuela esta planta está dispersa en todo el territorio y no fácilmente se encuentra en algunos mercados para  su adquisición. También forma parte de otros platillos suculentos. Sin embargo la cultura de  su ingesta está parcialmente limitada en nuestro país. Bien vale la pena pedir la ensalada fatuch con la verdolaga y apreciar esa mezcla de sabores.

(*) Neurocirujano. Fundador y Ex Presidente de la Federación Latinoamericana de Sociedades de Neurocirugía. Miembro Honorario de la Sociedad Venezolana de Neuropsicología, Caracas (2001), Colegio de Médicos del Estado Miranda; Medalla de Oro del Hospital Universitario de Caracas, por méritos; Miembro Fundador de la Sociedad Venezolana de Neurocirugía Pediátrica (2004), entre otros reconocimientos

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